Close

Valle de Abdalajís

Valle de Abdalajís

El Valle de Abdalajís tiene su origen en la antigua Neskania romana en el año 70 dC, aunque varios yacimientos nos aseguran que estuvo habitada con anterioridad.

Valle de Abdalajís está situado en la provincia de Málaga, dentro de la Comunidad Autónoma de Andalucía. El gentilicio es vallesteros/as o vallunos/as.

En el entorno del Valle de Abdalajís tiene un gran protagonismo la sierra de la que el pueblo recibe su nombre. Ésta forma parte de la Cordillera Penibética y actúa como telón kárstico calizo, formado en el periodo Jurásico.

En su vertiente opuesta del Arroyo de las Piedras se conforma el Valle, que aporta la otra parte del nombre al municipio.

Por la idoneidad de su enclave y las excelentes corrientes térmicas ha adquirido el sobrenombre de «Capital del Vuelo Libre» porque resulta ideal para la práctica del parapente, ala delta, etc.

La sierra de Abdalajís alberga una interesante fauna entre la que se encuentran un considerable número de especies protegidas como el búho real, la cabra montesa, el buitre leonado, el águila real, la culebra de escalera, la culebra de herradura, el gato montés, la jineta o el lagarto ocelado. Todos ellos se pueden ver en el paraje natural del desfiladero de los Gaitanes.

Historia

El Valle de Abdalajís tiene su origen en la antigua Neskania romana en el año 70 dC, aunque varios yacimientos nos aseguran que estuvo habitada con anterioridad.

La Peana, un monolito de piedra caliza, tallado con forma de paralelepípedo que sirvió, según todo parece indicar, como pedestal para una estatua (se desconoce si dicha estatua era dedicada a alguna deidad o a Trajano). En ésta puede leerse una inscripción dedicada en el año 104 por los nescanienses a dicho emperador.

El comendador Juan Porcel de Peralta instaló la peana en Antequera en 1585 para ser incluida en la colección arqueológica, creada en el mismo año bajo decisión del cabildo antequerano. Felizmente fue rescatada para el Valle de Abdalajís en los años 50 del pasado siglo. Ahora se encuentra en el nuevo museo arqueológico/etnográfico, tras permanecer durante años en la plaza principal del pueblo.

Se sabe del intenso comercio con otras localidades como Andújar, que quedan a la vista en las obras de alfarería firmadas por alfareros de Andújar encontradas en la localidad.

Gracias a ellas conocemos que en Neskania había familias muy influyentes y que la ciudad gozaba de una gran vida e importancia relativa en su entorno próximo. Además, fuentes muy apreciadas hablan de unas 15 estatuas, entre ellas las de Séneca, Trajano (su busto se conserva en los archivos de la actual Biblioteca Provincial de Málaga) y las existentes en el museo de la Alcazaba de Málaga y que representan a Baco (Dios del vino) y a un fauno.

En 1981 se descubrieron en la localización del canal (cercano al emplazamiento conocido como «El Higuerón») y cerca del actual colegio público del pueblo, los restos de una villa rústica romana del siglo II al procederse a preparar el terreno para la construcción de un depósito de agua. Dichos restos fueron catalogados como de 1º orden, es decir, como un yacimiento arqueológico monumental de primer grado. Su gran novedad radica en la aparición de una zona porticada dentro del patio interior.

La villa romana es de planta simple, alrededor de un peristilo cuadrangular en cuyo interior hay un estanque que debió tener en su época una fuente o surtidor que no fue hallado. También fueron descubiertos trozos de columnas (plintos, basas, fustes y capiteles que se encuentran hoy en día en departamentos del futuro Museo Arqueológico de Málaga, en la Alcazaba y, en menor medida, en el convento de la orden de religiosas de San José de la Montaña, que se encuentra en el propio pueblo). Dichas columnas eran de arenisca de baja calidad.

Tras la destrucción de la ciudad romana por parte de los pueblos bárbaros, vándalos y visigodos a mediados del siglo IV, toda la región quedó despoblada durante varios siglos hasta la llegada de los árabes.

A la época andalusí debe su nombre el municipio de Valle de Abdalajís, pues procede del nombre propio árabe en referencia a Abd al-Aziz ibn Musa, que casó con Egilona, viuda de D. Rodrigo, y que residió algún tiempo en estas tierras. Antes de fundarse el pueblo y adquirir la denominación actual, fueron usados para designar este territorio los topónimos: Sierra de Audalaxis, Partido de Audalaxis o Cortixos de Audalaxis. La denominación en base a este personaje situaría el origen árabe del municipio en los primeros años de la presencia de este pueblo en la península, no existiendo datos sobre el municipio en esta época.

En los años de posguerra y a lo largo de la dictadura franquista se instaló en el pueblo un gran vacío social que afectó a todas las relaciones vecinales. Además de numerosos daños materiales, también hubo muchas muertes silenciadas hoy en día que llevaron al pueblo a una situación de difícil convivencia diaria. Esta situación queda retratada fielmente en la película «Le mur des oubliés», de producción francesa dirigida por Joseph Gordillo, hijo de un vallestero, que obtuvo el premio «Fuera Fronteras» en el Festival del Documental Clermont-Ferrand.

Go and get grab your copy now!